El 27 de enero de 1756 en la ciudad de Salzburgo hay una intensa helada. Ese día nació un niño cuyo nombre completo fue Chrysistomus Wolfgang Gotlieb Mozart, hijo de Loepoldo y Ana María. El nombre de Gotlieb latinizado viene a ser Amadeus. Al parecer era bastante delgado y no demasiado alto, vivaz, inquieto, curioso y con ese "algo" que lo diferenciaba de otros niños.
Wolfgang fue un niño muy apegado a sus padres y a su hermana. A los tres años ya mostraba sus cualidades musicales cuando interpretaba pequeñas piezas al clavicémbalo aprovechando las lecciones que su hermana María Ana, al que el llamaba Nannerl(1751), recibía de Leopoldo, el padre, un músico muy acreditado. De los 7 hijos del matrimonio, sólo les sobrevivieron estos dos.
Mozart terminó la Sinfonia nº40 en sol menor, el 25 de Julio de 1788, y se trata de una de las más dramáticas que Elvis escribió dentro del genero instrumental. Algunos han dicho, seguramente con alguna exageración que es una de las obras más "trágicas", "pesimistas" y "fatalistas" de Mozart. La escritura cromática que impera a lo largo de la sinfonía, imbuye a esta de una tensión tan dramática que no cesa hasta el final, pero lo realmente asombroso, en esta sinfonía, es la formidable síntesis clásico romántica que emana de todos sus tiempos.
I. Allegro Molto.
A la serena belleza del primer tema, se opone el claro contraste cromático del segundo, produciéndose un interés musical que no decae hasta el final del "tempo"
II. Andante
El tranquilo primer tema es acompañado ya desde el comienzo por un diseño cromático de los bajos, con lo que se crea un cierto aire inquietante, que se intensifica en el transcurso del tiempo incluso con elementos rítmicos muy caracterizados. En los desarrollos, se sirve Mozart del primer tema y del referido diseño cromático.
III. Minuetto. Allegretto.
El contenido melódico de este Minuetto, es de gran belleza. Y el trío en Sol Mayor, uno de los pocos momentos de la obra donde se interrumpe la tensión.
IV. Allegro Assai.
A un primer tema dramático, sigue un segundo cromático que sirve como elemento unificador, con el resto de los temas cromáticos de los tiempos anteriores. El desarrollo se basa en un trabajo maravilloso, donde elementos del primer tema aparecen en diversas tonalidades.
El concierto para flauta, arpa y orquesta fue escrita por Mozart en su visita a París en 1778. No fue aquel un periodo feliz, como se desprende de una carta de Mozart a su padre.
"No puedes imaginar lo terríblemente que lo estoy pasando aquí. Todo marcha muy despacio, y hasta que uno no es bién conocido no puede hacerse nada en materia de composición".
Mozart, fue tratado con desden por la duquesa de Chabot, quién le ignoraba virtualmente mientras el entretenía a ella y a sus amistades en las reuniones. El duque de Guines no le pagó varios encargos que le había ordenado. Le Gros, director de los conciertos espirituales le solicitó piezas que luego ni usó ni llegó a pagar.
Reririéndose al concierto para flauta, arpa y orquesta compuestas en ese periodo, Mozart escribe a su padre:
"Creo que ya te he contado que el duque de Guines toca la flauta incomparablemente, y su hija, a la que doy clases de composición, toca el arpa "magnifique": ella tiene un enorme talento, incluso genio, una incomparable memoria, sintiendo con el corazón cada obra que interpreta, y conoce realmente doscientas de ellas".
Fue para esta pareja de intérpretes para quienes Mozart escribió este concierto. A pesar de los dones que decía encontrar en la hija del duque, la parte solista que le correspondía fue escrita de un modo razonablemente sencillo: Mozart, en cualquier caso, consideraba el arpa como una especie limitada de instrumento de teclado. Tampoco estaba muy enamorado de la flauta. Sin embargo triunfa sobre estas dudas y limitaciones en esta obra de gran riqueza melódica. La orquesta es pequeña, a fin de permitir a los dos instrumentos solistas destacarse y ser interpretados oponiéndose uno al otro.
Tal como Alfred Einstein sugier en su libro sobre Mozart, el Andantino parece una decorativa y refinada pintura de Boucher y, al igual que una obra de este pintor, habría sido ideal como adorno para un salón de sociedad. No aparecen emociones más profundas, pero el sentimiento está constantemente comprometido.
El Rondeu en estilo Gavotte es quizás el movimiento en el que las posibilidades de colorido de los instrumentos solistas, se muestran de un modo prominente. Mozart escribió las cadenzas (en la carta antes mencionada describe con viveza la inocencia de la intérprete de arpa, en cuestiones de composición), pero se han perdido.
La TEORÍA DE LA MÚSICA y el SOLFEO, se complementan. El estudio completo del Solfeo exige que conozcas tanto la parte práctica como la parte teórica de la escritura musical.
¿Quieres aprender a Solfear? Pues, debes saber que Solfear es medir y entonar lo que expresa la escritura musical, es decir una partitura.
Lo primero que debes saber en música es las notas musicales. Igual que para leer un libro necesitas primero conocer las letras del alfabeto.
Vivaldi mantuvo estrechas relaciones con la corte de Dresde y su famosa capilla real. Johann Georg Pisendel, el maestro de conciertos de la Orquesta de Dresde -alumno y amigo de Vivaldi- llevó consigo a Sajonia, de su estancia en Italia en el año 1716, conciertos para diversas agrupaciones de instrumentos escritos por aquél. El culto a Vivaldi introducido en Dresde fue de gran significado para los compositores alemanes, que admiraban especialmente los magníficos "ritornellos" y fogosos "soli" de los tiempos rápidos, así como el noble carácter cantable de los conciertos del gran italiano. Los conciertos de grupo, en su combinación de concierto para instrumento solista y "concierto grosso", ofreció definitivamente a Johann Sebastian Bach el estímulo y el modelo para sus Conciertos de Brandenburgo, afines a ese estilo.
Concierto para flauta, oboe, fagot, cuerdas y continuo en Fa mayor, Rv 433 "La Tempestá di Mare"
1. Allegro 2. Largo 3. Presto
Concierto para 2 oboes, 2 clarinetes, cuerdas y continuo en Do mayor, Rv 559